
Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, TDAH (ADHD en inglés) es el nombre que se le da a un grupo de comportamientos que muchos niños y adultos presentan. Las personas que padecen TDAH tienen dificultad para prestar atención en el colegio, en la casa o en el trabajo. Pueden ser mucho más activas o impulsivas de lo que es usual para su edad. Estos comportamientos contribuyen a causar problemas significativos en las relaciones, en el aprendizaje y en el comportamiento. Por esta razón, los niños que tienen TDAH algunas veces son vistos como niños difíciles o que tienen problemas del comportamiento.
El TDAH es más frecuente en los niños que en las niñas. Usted puede estar más familiarizado con el término trastorno por déficit de atención, TDA (ADD en inglés). La Asociación estadounidense de psiquiatría (American Psychiatric Association, APA) cambió el nombre de este trastorno en 1994.
El niño con TDAH que es desatento tendrá seis (6) o más de los siguientes síntomas:
El niño con TDAH que es hiperactivo o impulsivo tendrá al menos seis (6) de los siguientes síntomas:
Los niños que tienen TDAH presentan síntomas durante al menos seis (6) meses.
Hable con el médico de su niño. Un diagnóstico de TDAH puede hacerse solamente obteniendo información acerca del comportamiento de su niño por parte de varias personas que conozcan al niño. Su médico le hará preguntas y querrá obtener información de los maestros de su niño o de cualquier persona que esté familiarizada con el comportamiento de su niño. Su médico puede tener formas o listas para chequear, que usted y el maestro de su niño pueden completar. Esto lo ayudará a usted y a su médico a comparar el comportamiento de su niño con el de otros niños.
Su médico probablemente querrá hacer exámenes de la vista y de la audición si es que estos no se le han hecho recientemente.
Su médico le puede recomendar que pruebe un medicamento para ver si esto ayuda a controlar el comportamiento hiperactivo de su niño. Una prueba con el medicamento solamente no puede ser la base para diagnosticar el TDAH. Sin embargo, puede ser una parte importante de la evaluación de su niño en caso de sospecharse el TDAH.
Puede ser difícil para su médico saber si su niño tiene TDAH. Muchos niños que tienen TDAH no son hiperactivos en el consultorio del médico. Por este motivo, es posible que su médico quiera que usted vea a alguien que se especialice en ayudar a niños con problemas de comportamiento, tal como un psicólogo.
Los niños que tienen TDAH no producen suficientes substancias químicas en áreas claves del cerebro que son responsables de organizar el pensamiento. Sin tener una cantidad suficiente de esas substancias químicas, los centros del cerebro que se encargan de la organización no funcionan bien. Esto da lugar a los síntomas en los niños que tienen TDAH. Las investigaciones muestran que el TDAH es más común en niños que tienen parientes cercanos con este trastorno. Investigaciones recientes también han asociado el uso del cigarrillo y de otras substancias de abuso durante el embarazo, con el TDAH. La exposición a toxinas del medio ambiente, tales como plomo, también puede ser un factor.
Algunos de los medicamentos para el TDAH son metilfenidato, dextroanfetamina, atomoxetina y un fármaco que combina dextroanfetamina y anfetamina. Estos medicamentos mejoran la atención y la concentración, y disminuyen los comportamientos impulsivos y de excesiva actividad. También se pueden usar otros medicamentos para tratar el TDAH. Hable con su médico para ver qué tratamiento él o ella le recomienda.
Un esfuerzo en equipo por parte de los padres, profesores y médicos trabajando en conjunto es la mejor manera de ayudar a su niño. Puede ser difícil criar a los niños que tienen TDAH. Es posible que tengan dificultad para comprender instrucciones, y el estado de actividad constante puede constituir un desafío para los adultos. Además, los niños que tienen TDAH tienden a necesitar más estructura y expectativas más claras. Usted puede tener que cambiar su vida un poco para ayudar a su niño. He aquí algunas cosas que usted puede hacer para ayudar:
Algunos niños se benefician del asesoramiento psicológico o de la terapia estructurada. Puede resultar beneficioso para las familias hablar con un especialista en el manejo del comportamiento y los problemas de aprendizaje relacionados con el TDAH.
Algunos estudios han demostrado que algunos colorantes y conservantes de alimentos pueden causar o empeorar el comportamiento hiperactivo en algunos niños. Hable con su médico para saber si necesita realizar algún cambio en la dieta de su niño.
Antes solíamos pensar que los niños superarían el TDAH. Sabemos que esto no es cierto en la mayoría de los niños. Los síntomas del TDAH con frecuencia mejoran a medida que los niños crecen y aprenden a adaptarse. La hiperactividad generalmente desaparece en los años de la adolescencia tardía. Pero cerca de la mitad de los niños que tienen TDAH continúan distrayéndose con facilidad, teniendo cambios en el humor, siendo malhumorados y son incapaces de completar tareas. Los niños que tienen padres afectuosos que les brindan apoyo y que trabajan conjuntamente con el personal del colegio, con los trabajadores de salud mental y con el médico tienen la mejor probabilidad de convertirse en adultos bien adaptados.
¿Qué opinan los investigadores acerca del modo en que aprenden los niños?
Todas las noches, los alumnos de 4º grado de la Escuela Pública 333 deben leer 30 minutos y redactar un breve informe en sus registros de lectura. Una vez por mes, cada uno debe realizar un trabajo práctico más extenso acerca del libro. Un mes, Michael decidió disfrazarse como uno de los personajes y, desde ese papel, le contó a la clase los problemas que enfrentaba su personaje. Denise decidió usar muñecos de acción y arcilla para recrear una escena fundamental de su libro. Evan escribió un ensayo sobre un personaje importante del libro basado en citas tomadas de lo que decía el personaje.
¿Cómo y por qué los niños hacen este tipo de elecciones? Los investigadores han descrito 21 variables que afectan la forma de aprendizaje de los niños. Los estilos de aprendizaje se caracterizan por seguir parámetros psicológicos, sociales, sensoriales, ambientales y emocionales. Aunque resulte sorprendente, las diferencias de aprendizaje en la educación no siempre se advierten. Sin embargo, con sólo mirarnos al espejo nos daremos cuenta de que todos tenemos características distintivas que nos hacen únicos y particulares. Los científicos subrayan la importancia de explorar las inclinaciones y virtudes del alumno para superar sus puntos débiles; es decir, buscar "el lado positivo" de cada niño. Además, las conductas negativas que se suelen observar en niños con discapacidades de aprendizaje pueden transformarse en virtudes para la adultez. Por ejemplo, un niño testarudo e intransigente puede aprender a convertir estos rasgos negativos en una firme resolución y tenacidad ejecutiva.
Si bien muchas personas utilizan indistintamente los términos "diferencia de aprendizaje" y "discapacidad de aprendizaje", no son sinónimos. Una discapacidad de aprendizaje afecta el funcionamiento cotidiano del niño, impide su desarrollo académico e interfiere de manera sustancial en su capacidad para aprender. En 1967, la Comisión Nacional de Consulta sobre Niños Minusválidos (NACHC) elaboró una definición de discapacidades del aprendizaje, una definición que se cita mucho y se ha incluido en el derecho público: "La discapacidad específica del aprendizaje es un trastorno de uno o más de los procesos básicos psicológicos que intervienen en la comprensión o el uso del lenguaje oral o escrito, que puede manifestarse como una deficiencia en la capacidad de escuchar, pensar, hablar, leer, escribir, deletrear o realizar operaciones matemáticas. El término incluye enfermedades tales como discapacidades de la percepción, lesión cerebral, disfunción mental mínima, dislexia y afasia congénita. Esta denominación no comprende a los niños con problemas de aprendizaje que derivan principalmente de discapacidades visuales, auditivas o motoras, retraso mental, alteración emocional o desventajas ambientales, culturales o económicas." El término "discapacidades del aprendizaje" es abarcador; describe un síndrome, no a un niño determinado con problemas específicos. La definición hace a la clasificación de los niños, no a la enseñanza. Los padres y maestros deben observar de qué manera se desempeña cada niño, evaluar sus virtudes y debilidades, y desarrollar diferentes vías que colaboren con el aprendizaje de cada uno de ellos. Los niños con discapacidades de aprendizaje suelen tener un grado de inteligencia de medio a elevado y es evidente que pueden desempeñarse bien en diversas áreas. Sin embargo, la discrepancia entre lo que se supone que el niño debería poder hacer y lo que en realidad puede es lo que denota la discapacidad de aprendizaje.
La adquisición de habilidades más tarde que sus compañeros no debe ser motivo de alarma. Los niños alcanzan los hitos de desarrollo en diferentes momentos; varían incluso entre hermanos. La observación de otros niños de la misma edad que su hijo lo ayudará a tener una idea de lo que puede considerarse normal. No obstante, no debe sacar conclusiones apresuradas si su hijo de cuatro años prefiere jugar con los bloques en lugar de tomar un libro y ponerse a leer. Es importante recordar que la edad cronológica no siempre coincide con la edad de maduración. Cuando los maestros adaptan las metas y expectativas a la rapidez de desarrollo de cada alumno, pueden sortear las diferencias de aprendizaje. Las investigaciones sugieren que el cerebro está preparado para recibir información en diferentes momentos del proceso de desarrollo. Estos momentos de máximo aprendizaje constituyen puertas para alcanzar el aprendizaje óptimo.
La intervención precoz es muy importante. Si supone que el desarrollo o proceso de aprendizaje de su hijo no es el esperado, existen profesionales, como los psicopedagogos, logopedas y neuropsicólogos, que podrán evaluarlo para identificar sus virtudes y debilidades, y determinar si existe alguna discapacidad de aprendizaje. Los distritos escolares deben facilitar las evaluaciones necesarias sin cargo. La evaluación neuropsicológica integral explora las áreas de la inteligencia innata, los logros académicos, la memoria y el aprendizaje, la atención, el funcionamiento ejecutivo, el habla y el lenguaje, el funcionamiento sensorial y motriz, la personalidad y el funcionamiento emocional. Las técnicas de estudio incluyen pruebas de evaluación, entrevistas, observación directa, revisión de los antecedentes educativos y médicos de su hijo y consultas a los profesionales que trabajan con su hijo. Debido a que usted es uno de los mejores observadores del desarrollo de su hijo, es importante que sea un participante activo durante el proceso de evaluación. Una vez identificado el problema, se pueden brindar los servicios reparadores adecuados para que el niño desarrolle las habilidades necesarias para llevar adelante una vida productiva y exitosa. Si conoce los signos comunes de las discapacidades de aprendizaje, podrá reconocer antes los posibles problemas: